lunes, 24 de diciembre de 2012

Sus Vicios


De aquel arduo laberinto de amoríos,
ella intensa se asemeja en lo complejo,
loca ríe, llora grimas, ruge en brío,
y envejecen frente a ella los espejos.

Bajo el descaro adolescente de su escote,
batte un leone e cura di lei penna;
baila tangos machos de mamas y mamengos,
que por su falda siempre la condenan.

Busca abrigo aunque su piel no tiene frío,
fútil demanda, aunque no quede un dejo,
y despliega su esgrima en el hastío
de creerse solo amada en los reflejos.

domingo, 18 de noviembre de 2012

De arena y memorias


Y llegará el día, amor,
en que las lenguas agoten besos,
y el silencio exhale
en tu suspiro una palabra;
y mecerás con nanas del olvido
las nostalgias en los trenes de tu alma.

Y llegará, niña, el día,
que no te alcance la mirada;
sabés que el aire empuja arena
amontonando los vestigios,
y de castillos, queda nada.

Y aunque no parezca, llegará, 
(hay detalles que olvida la esperanza)
el día en que la miel de tus memorias 
te devuelvan sana y salva, de todo azufre y riesgo
y de soñar 
enamorada.

viernes, 25 de mayo de 2012

La carta eterna


Ayer, mientras caminaba de regreso a casa encontré esta nota, doblada y mojada, sobre la vereda.
Sé que no está bien leer cartas que no son para mí, de hecho mi madre solía reprenderme cuando levantaba papelitos en la calle. Generalmente era algún examen desaprobado, una lista de compras y otras veces era una oración hacia algún santo con una reprimenda final: si no escribías diez notas iguales y las dejabas en la calle, una maldición te condenaría. Viéndolo en retrospectiva eran una especie de predecesoras de las modernas cadenas de e-mail y mensajes de texto, de dudosa moral y pérfidas metas. Recuerdo incluso, que en cierta época se podía encontrar este tipo de oraciones/maldiciones en billetes. Ay de aquellos que los recibieran!
Sin embargo hoy, después de separar los dobleces desteñidos con la tinta azul sentí la inmensa necesidad de transcribir la nota. El motivo me resulta desconocido, quizá sea la necesidad de calcar digitalmente los trazos de la belleza más pura de los sentimientos.



'El amor es un misterio, como los caracteres bajo los asteriscos de una contraseña. Quién sabe su significado, llegará donde otros no.

Llegué hace media hora, muerto de frío y con la ropa mojada, cansado. Muy cansado. La batería de mi celular murió anoche, fue una tortura constante mirar la pantalla negra esperando que hubiese un mensaje tuyo.
Yo, no tengo palabras.
Creo que a veces te las dejo todas, y me quedo vacío y con un silencio blanco en la cabeza, esperando encontrar un adjetivo, un sustantivo o un verbo (sinónimo de amar) que te haga comprender de otra manera cómo es que te quiero.
Ayer estaba sentado en un bar, se llama Barcelona, es un lugar cualquiera, quizá lo más lindo que tiene sea el nombre. Recibí un mensaje tuyo mientras miraba cómo la lluvia golpeaba los cristales, y recordé una frase que se me ocurrió hace mucho y le dije inmerecidamente a otra persona.

Lejos, es todo lugar donde no estás.

Desde ayer te pertenece.
Son estas ganas de verte, de estar.. de tenerte cerca, de ser tu compañía callada. Es esta sensación de encontrar en canciones significados para vos. Es este recuerdo inquieto de ver tu boca entreabrirse y suspirar, de tus pupilas besando mis ojos. 
Es tu risa.
Es tu silencio que ahora ya no niega, sino que me regala cosas nuevas. Es tu pelo, son tus pies.
Es esta sensación deliciosa de saber que pensás en mi, de que ya no sos un asterisco imposible de resolver.
Y no veo en el futuro razón o excusa para dejar de hacerlo porque hoy me hacés feliz.
No sé dónde vamos, importa acaso?
Es peligroso amarte? He quemado mis naves tantas veces que andar en bote y remar con las manos no sería nada nuevo, nada loco, porque vale la pena.
Valés todo lo que tenga que perder.
Te amo, nada nuevo, pero nunca te lo dije como ahora. Y seguramente mañana y los días que vengan después y nos encuentren o no juntos, tampoco.'



Como dije antes, no sé qué pérfida meta esconde mi corazón al transcribir esta carta. O peor aún, no sé qué pérfida meta oculta ella para mi.

domingo, 25 de marzo de 2012

Pensar en mañana


Te quejás del silencio pero guardaste la radio en el placard.
Las flores devoraron tu jardín, y fumaste lo que quedó sin pensar.. en mañana.

Tu risa siempre abre paraguas aunque las nubes nunca se asoman,
Y el humo en tu cabeza te agobia, te asfixia, te ahoga. Pero reís. Y te pierdo, hermano. Te pierdo.