lunes, 31 de octubre de 2011

Puzzle

Los brazos abiertos, extendidos a la noche, al camino vacío, al futuro incierto, a las piezas del puzzle imposible en que se ha convertido mi corazón. Las manos sudorosas, enfriadas por el clima de una noche que no entiende que soy tormenta, que soy grito ahogado, que soy lágrima, que soy negación, que soy silencio de rincón.
Los párpados cerrados, rabiosos, ardientes. Mil puños apretados dentro de la garganta, eso soy.
Solo por crecer me he creído hombre y nada más que sombra he sido, y aquí, con las raíces secas y el alma muda atada en las ramas me cuelgo al respaldo de la espera impaciente e infinita, que lleva a la locura de no tenerte jamás.


viernes, 21 de octubre de 2011

Canibal


Y es tu corazón antropófago
un espejo, un tanto errático
de mi desvirtud,
de tu descontrol,
un pecado hecho analgésico.

Y es tu ambición tan narcótica
de caprichos y despropósitos,
un ritual vudú, espasmódico,
no hay antídoto.. si el alma no te respira.

Y es tu actitud tan particular
de virgencita pura y estúpida,
mascarita cruel sin necesidad.
Oh mi karmaqueen, puta histriónica!

Sos canibal.

lunes, 3 de octubre de 2011

Oda a vos, en la eternidad


Permanezco a tu lado en silencio,
escuchando el murmullo sedante de tu pecho..
si tu corazón vacila, el mio se detiene.
"Hermanita, 
no te duermas que la lluvia viene".

La noche se esparce en la habitación,
se acurruca en los rincones, donde no llega la mirada.
Si tus ojos se cierran, se dilatan asustadas mis pupilas.
"Hermanita, 
no te duermas que ya llega la mañana".

Una estrella ardiente cubrirá con alas tus cicatrices,
y te marcharás..

Perfume de lluvia, cascabel de luz que apuñala el viento..
sé que me estás regalando pedacitos de cielo.
Es tu voz la que dice:
"Hermanito, no te duermas,
no es tu tiempo; 
aún,
no es tu tiempo"

martes, 27 de septiembre de 2011

Cansado


Conduce a toda velocidad por la avenida, ésta es su vida.. arriesgar hasta los huesos para ganar la mayor cantidad de segundos a cada minuto que pasa, a cambio de una rutina que ni siquiera le pertenece.
Luz roja.
Insulta, saca todo el aire de sus pulmones. Arriba, por encima de las luces de la ciudad el cielo ondea amenazante; aquí abajo él busca en sus bolsillos, revisa sus mensajes. Ella le dice que no vaya, que se pronostica alerta meteorológico, que es peligroso, que mejor se vean mañana. Tarde, ya está a medio camino.
Luz verde.
En sesenta metros encaja los cuatro cambios, atraviesa una nube de papelitos, hojas y viento húmedo, ignora el resto de las luces rojas, sabe que es una estupidez, lo sabe pero no le importa, solo quiere llegar y verla sonreir. Un par de minutos después llega, apaga el motor en la entrada del garage y mientras se quita el casco camina hacia el portero eléctrico. No recuerda el número del departamento, así que prefiere enviarle un mensaje.
"Llegué nena"
Ella responde con un apático "Ah".


Vivir con incertidumbre en una relación es vivir bajo una presión constante de los pensamientos propios, acallandolos, suprimiendolos al olvido, censurando la propia capacidad de raciocinio, cuestionando si lo que se piensa es producto de una celotipia crónica o de sentido común puro.. Él vivia en incertidumbre. Sus sentimientos eran sombras fugaces escondiéndose detrás de su discurso casi siempre conciliador, pero ultimamente su tono era agresivo, chocante.. y ese diminuto monosílabo "Ah" disparó en su interior un efecto dominó ciclópeo. Ese "Ah" que significaba "no me importa", "no quiero", "no, nada".. lo hizo sentirse ignorado por millonésima vez, injustamente ignorado.
Marca su número, ella no responde, intenta con un mensaje:
"Acaso no querés verme?"
"No"
Llama nuevamente y ella corta. Él transpira, arde.
La escucha caminar a sus espaldas, ella se acerca sonriendo.
— Hola.
— Hola, qué pasa? No querés verme?
— No, pero ya estás acá.
— Por qué no me avisaste?
— Te dije que mejor nos veíamos mañana..
— Pero estaba a medio camino, podías avisarme antes.
— No podía, estaba ocupada.
— Bye — Quita la alarma, sube a su moto y gira la llave a contacto que ella con un movimiento rápido quita de la moto.
— Vos no te vasss..
— Vos estás loca? Qué mierda tenés, si no querés verme.. QUÉ CARAJO TE PASA?
— No hagas un escándalo, no quiero escenitas..
Él le toma la mano, con fuerza y poco cortésmente le quita la llave mientras arroja un arsenal completo de razones por las cuáles se va, está cansado, está enfermo, está cansado, está cansado, está cansado y quiere su vida de regreso, está cansado, está cansado.. ya no quiere vivir su vida corriendo para cumplir caprichos ajenos, ya no quiere sentir que olvidan tan pronto escuchan lo que él tiene para decir, ya está cansado de abandonar una y otra vez su propia forma de ser para adaptarla a alguien que parece nunca estar conforme, para alguien cuya actitud constante parece ser "a ver idiota, impresioname", está cansado, está harto de pertenecer, de ya ni siquiera considerarse propio. Creéme, él está cansado de cumplir el rol de carrousel, está enfermo. Apenas es él mismo. Apenas. Está cansado de ser el novio ideal solo por cinco minutos al mes, mientras le entrega a ella un regalo de aniversario que ni siquiera quiere entregar, porque le pesan los hombros, porque es demasiado peso para él, porque está exhausto de cargar él solo una relación, porque se está consumiendo, porque ya no tiene fuerzas, porque hay noches en las que escapa a la ruta y acelera, acelera con las luces apagadas, acelera suicida porque todo lo que siente es dolor y la única manera que conoce para sentirse vivo es acercarse a la muerte. Creéme, no es ningún estúpido, solo ha estado mirando hacia el costado, sabiendo perfectamente lo que pasaba a su alrededor, frente a él. No lo culpes, solo lo ha hecho por amor, por un amor que acaba de terminarse a tragos largos y amargos. No culpes al hombre, hizo lo que pudo, llegó lejos, creéme, más lejos de lo que podría llegar cualquiera, pero él no crée en los mártires, porque es demasiado el cansancio. Está harto de ser foco de frustraciones ajenas, está harto de ser ajeno. De que le prometan un futuro negandole un presente con excusas burdas. Está cansado, enfermo y todo lo que quiere es llegar a casa y dormir, por eso acelera ahora en la vía rápida, se aleja de sus demonios, se aleja de ella y de su ambigüedad, de ella y su inconformismo, de ella y su negación, de ella y su poco tiempo para él, de ella y su estúpida lista de prioridades, se aleja de él mísmo y de su tardía reacción, porque creéme.. él debería haber hecho esto hace mucho tiempo, quizá cuando ella dijo estar confundida y lo dejó por.. mejor no decir más.
Quizá a ella no le importe que él le niegue oportunidades hoy, porque los cambios no merecen ser tales cuando llegan tarde; quizá no se enteró aún de cuán lejos está, pero es normal en ella insistir, ser persistente cuando algo o alguien le importa. Ya no es tiempo. Él solo está siendo sutil, pero nada más los une.
Quizá ella se entere de esta manera, de que fue su musa durante mucho tiempo, pero que los poemas se terminaron cuando él escribió:

ella odia la luz del día
porque allí no puede ocultar su alma,
no quiere decir mentiras
entonces elige no decirme nada.


ella rasura, sofoca, mitiga, 
entonces elijo no decir nada;


y así permito que amaine en sus tempestades
yo inerme y desnudo,
ella esfinge y despiadada.


Acelera, está cansado pero aún así escapa velóz.. con las luces encendidas alumbrando el camino.

viernes, 5 de agosto de 2011

Jazz On The Rocks


Un acróbata psiconauta en un intrincado cielo,
eufórico, sinsestésico y sin red.
Ella llegó cantando 'I'd lie for you',
caramelos de besos pidió sin sed.

Pero los besos no deberían darse tan fácil 
y aquí nadie habló de un precio,
lo escuchó decir amor tal vez..

un poema desnudo encontró al caer,
mezcló jazz en un vaso to make some steps;
tarareando 'and I'll hate you too',
caramelos de besos pidió, no miel.

Los besos no deberían darse tan fácil 
ella susurró 'It's true it's true', 
él la escuchó, 
anyone else?

La cuidó de males propios y ajenos por un momento,
cualquiera podría hacer el resto;
ella le cantó al oído 'poor Badu',
mezcló jazz en un vaso y se olvidó de él.









sábado, 30 de julio de 2011

Terrón de azucar


*
Ella brilla cuando necesito luz 
y se atenúa para que concilie el sueño;
es terrón de azúcar en mi café más amargo,
y es mi sonrisa en la mañana frente al espejo.

Ella son mis ganas de dormir para soñarla
y mi apuro en despertar para poder verla,
es la libido que me incita a desvestirla
y el pudor que me obliga a no tocarla.

Ella es el delgado hilo que sutura mis heridas,
su mirada, el henna envenenado que alimenta mi deseo.
Ella es placebo para todas mis manías,
y es la razón por la que aunque no vea, creo..

En su voz cada palabra tiene sentido,
entre sus labios vive el más preciado infierno;
callan todos mis demonios si su risa alcanza mi oído..
y en su piel no hay invierno,
en su piel no hay invierno.

Ella es jauría salvaje de latidos en mi pecho,
licor de mis pasiones, nirvana de mis karmas;
es la fresca brisa que acaricia mi aliento,
tienen su nombre todas las calle de mi alma.

Imposible desviarme.
Imposible perderme.

lunes, 25 de julio de 2011

La Vida en Diagonal Sostenido


Primero 
perdés el sosiego amniótico, el sostén umbilical que te daba sustento.
Y los dientes se derriten en tu boca como caramelos
y la inocencia te ahoga en besos.

Perdés tus mascotas.
luego los juguetes te olvidan
y perdés el miedo.
Perdés la confianza y la virginidad,
los amigos y la familia,
perdés la dignidad de decir "no".

Perdés la vergüenza, 
olvidás tus amantes y por fin amás.

Perdés la capacidad de perdonar.
Perdés tu cabeza.
Perdés la conciencia,
y ebrio de sombras olvidás tu integridad
en algún bar.

Perdés la líbido y la confianza en vos mismo.
Perdés la fe buscando en los cielos vacios,
y después te vas..
cuando no queda nada
(Nada más).

lunes, 11 de julio de 2011

Altitud Cero



Enredado
en mi paracaídas,
masticando el cielo con un grito.
vos los pies en la tierra; 
mi corazón, un proyectil distraído
en plena trayectoria suicida.

Aquí,
enredado en mi
paracaídas
tan cerca del suelo, 
y tu silencio cortando mis arneses..

Altitud cero.

miércoles, 29 de junio de 2011

Luxuria Vulgaris

Una mano dentro de tu pecho ajustando las tentaciones, 
serpiente que muerde su cascabel;
todos gruñen bajo su lana si en la colmena no queda miel.
Porque la vulgaridad es vistosa amor, 
un carruaje de sombras en llamas.
Un señuelo de sal y sangre
que se oculta bajo tu piel.
El paraíso sin cornisas de tu cama,
una bestia sedienta
besandote.

Cuántas golondrinas se llevaron tus otoños?
Cúantos santos consumió tu fe?

lunes, 27 de junio de 2011

Poca virtud


Cansado de ser tan poca virtud, 
solo soledad en la multitud.
Sincero sin ver a quién hice mal, 
a quién hago bien alejándome.

Cansado de estar sin ganas de estar,
rogando morir cada despertar.
Soñando sin paz, perdiendo mi fe 
como un alfiler en la oscuridad. 

Cansado de mi nudo de ansiedad, 
de la desilusión, de la sensación de inmensidad 
de este dolor, 
salí a edificar la oportunidad de vivir.
La oportunidad 
de despertar dentro de mi, 
y ser sin vos 
lo que nací para ser..

viernes, 24 de junio de 2011

Esfinge


a Paula:


Ella odia la luz del día
porque allí no puede ocultar su alma,
no quiere decir sus mentiras
entonces elige no decir nada.

Ella rasura, sofoca, mitiga, 
entonces elijo no decir nada;

y asi permito que amaine en sus tempestades
yo inerme y desnudo,
ella esfinge y despiadada.

viernes, 17 de junio de 2011

Perfume de alma escasa


a María Belén:

Tu táctica es doblegar su furia con la mirada,
mientras él te espera con un puño apretado
por cada lágrima desesperada
que derramás.

Hombre de lodo, perfume de alma escasa,
muchachita de sonrisa helada, niña sin piel.
Mientras dormis, 
soñas que sos vos misma caminado sobre el agua con zapatos de papel?

Si su obsesión es no perderte,
tu posición es estar en otra parte, 
y así escapar.
Vamos, apura el paso,
cuando quieras volver a tu cuerpo
quizá ya no lo puedas encontrar.



martes, 7 de junio de 2011

Pleamar


Ella volvió cuando él ya no tenía rimas.
— Cómo estás? — preguntó.
— De la misma manera en que me dejaste — respondió él, arrebujado dentro del abrigo.
Ámbos miraron en silencio el hosco horizonte de aquella tarde, la sudestada obligaba a desviar la vista de altamar para devolverla a la playa. A lo lejos unos chicos alocados intentaban encender una fogata sobre la arena grís de junio.
— Vamos a casa — dijo él.
Martina suspiró y lo siguió hacia la rampa que llevaba a la avenida. Él ni siquiera habia esperado su respuesta.
Entraron a las diagonales de Plaza Ostende mientras ella pensaba en lo que habia hecho durante estos años sin verse, Gabriel no había cambiado mucho, quizá la forma nerviosa de caminar ahora era un tanto más pronunciada. Y su cabello más largo, nada más. En cambio ella misma se recordaba esta mañana frente al espejo tan distinta a las fotos de finales de los '90. Desprolija; así se sentia.
Por dentro y por fuera.
Se puso a la par de Gabriel mientras doblaban en Montevideo. Él pudo ver de reojo las mechas de aire caliente que escapaban de los labios de Martina. Aquellos amados labios eternamente rosados, rosados aún ahora en el agreste atardecer. Ella seguía sin usar maquillaje, recordarlo le hizo estremecer.
Llegaron y subieron al ascensor sosteniendo el silencio y la respiración. Vértigo. Las palmas de las manos húmedas. Diez metros hacia arriba. Deseo.
Puro y sucio.
Salieron al pasillo exhaustos, ahogados de su pasado residual, ella apenas pudo ver las paredes del pasillo. Gabriel abrío trabajosamente la puerta del departamento y la invitó a pasar.
El miedo a ya no gustarse, al rechazo, el miedo a creer que esto no estaba bien, el hormigueo en las mejillas, todo desapareció en la colisión de sus bocas. Las lenguas enredadas sin temor, la saliva pasando con fruicción, el chasquido pronunciado de los besos, las costuras cediendo puntos ante los dedos presurosos, incapaces de reconocer ojales, botones y cremalleras.
La mitad de sus ropas cayó detrás de la puerta.
Martina cayó sobre Gabriel, lo tomó del pelo y tiró hacia atrás exponiendo el cuello, caliente como el Averno dejó caer allí su apetito. Y las uñas se hundieron bajo la piel suave, y los dientes marcaron como propio el cuerpo del otro. Él la invadió, ella lo dejó hacer, así estaba bien.
Jadearon mecánicamente, movimientos de apertura. En la pared un cuadro, una mujer desnuda. Todo dentro. Desfallecer.
Detrás de los párpados ámbos revivian el pasado. Afuera, en el aire.. pleamar.
Él hundió sus manos entre los gluteos de Martina, atrayendola deliciosamente; ella metió su mano en la boca de él. Enlace al extasis. Remolino de suspiros que empañan la mirada, piel deslizandose sobre piel, desbordandola.
Por qué me dejaste nena?
Martina apenas lo escuchó, él le tomó los pies y la apretó contra si, chocandose las pélvis.
Por qué, decime por qué me dejaste? — insistió asiendola del mentón. Martina entreabrió los ojos despertando a medias del frenesí. — Eso fue hace mucho Gaby, no mirés atrás..
— No era necesario, vos eras mi vida!
— Pero fue hace mucho, vivamos esto, el ahora..
Él la tumbó de lado y embistió con fuerza, primitivo y desbocado. La escuchó gemir y recordó su propio gemido (lastimero) hace más de trece años, en la playa, en pleamar, cuando ella lo dejó descalzo, con las manos mojadas y ásperas de arena, y el pecho mojado por dentro y áspero de angustia.
Siguió moviendose ardorosamente, oleando las curvas de Martina como si fuesen farallones. Él, macho sublime en su colina. Ella, dócil y etérea a los arrebatos.
— Por qué me dejastee, putaaa!— la palabra prohibida y fácil, escupida a borbotones.
La tomó del cuello y apretó con fuerza mientras se columpiaba dentro de ella. Sintió cómo cedía la traquea, con un débil sonido. Hundió aún más los pulgares hasta que tembló lascivo viendo como los labios de ella cambiaban para siempre su color. Cayó dormido, de gusto.
No lo despertó la sudestada.
No lo despertaron los golpes dados en la puerta.
No lo despertaron los gritos a viva voz de los oficiales.

Dos días después lo despertaron las moscas.
Afuera, pleamar.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Miradas Hostiles


Yo sé que mis miradas son hostiles,
como caricia
sobre cicatriz;
Yo sé que me doblega la soberbia,
me seduce la ironía (ni qué decir).

Yo cargo en mis espaldas un sinnúmero de culpas,
un puñado de mentiras que se han hecho mil.
Basado en un rol etiquetado
de verdugo pendenciero
(amargado y vil).

No busco impresionarte, 
yo no intento convencerte..
monopolio no es mi juego (ni qué decir)
Pero callar, nena callar, 
eso no es para mi.

Yo solo quiero que te acerques
solo deseo que me quites, lo que te quiero dar.

Paseando por mundo de colores alterados, de emociones paralelas;
buscando en esporádicos recuerdos
ilusiones semiyermas.
Tu vida nunca me reclama,
yo solo quiero que recuerdes lo que buscás en mi.

Seguís pisando mis pies descalzos
con tus zapatitos prestados,
eso nena.. 
cómo puede hacerte felíz?


lunes, 23 de mayo de 2011

Tintalma

Se me quedan pequeñas las palabras
si yo escribo tinta, vos leés mi alma
calcás mi destino para hacerte mia,
dibujás tus huellas sobre mi camino,
que camino siempre 
siempre cuesta arriba.


Lloran tus ojitos, tan fragil y tierno tu corazoncito 
se va derritiendo
poquito a poquito
cuando no comprende el ritmo abemolado
de mis descontentos,
de mi desamor.


Te juro mi niña, si tu boca calla
me sangran las horas,
granada que estalla
en mi pecho rojo
rojo rojo intenso, que se abre y ofrece
lo que pertenece
a tu santo antojo
y a tu desamor.

martes, 17 de mayo de 2011

Arquetipo


El tipo de los puñetazos semánticos, 
el amante en condicional compuesto. 
El hijo de puta para quién no sabe lo que está diciendo.

Un santo fetiche, y un mamarracho. 
Un necio, 
un insensato. 

Un tipo mundano y asceta.
Un hereje prosopoeta,
un vulgar soberbio, un soñador sin párpados,
un convicto sin cadenas.

Un simple y rebuscado tipo cualquiera.

Traidor y hermano, un ciego con mil dientes, 
un hijo de sí mísmo,
sediento 
chupandose el ombligo.

Hiperbólico.
Minimal.

Al otro lado de los espejos.. el que me mira al pasar.

domingo, 1 de mayo de 2011

Carrusel


Cerrados los ojos, me quedo encerrado
abierto el pecho puedo morir;
bailá una canción sin cantarla, 
girando,
cuando llegues al suelo sé que vas a reir.