viernes, 25 de mayo de 2012

La carta eterna


Ayer, mientras caminaba de regreso a casa encontré esta nota, doblada y mojada, sobre la vereda.
Sé que no está bien leer cartas que no son para mí, de hecho mi madre solía reprenderme cuando levantaba papelitos en la calle. Generalmente era algún examen desaprobado, una lista de compras y otras veces era una oración hacia algún santo con una reprimenda final: si no escribías diez notas iguales y las dejabas en la calle, una maldición te condenaría. Viéndolo en retrospectiva eran una especie de predecesoras de las modernas cadenas de e-mail y mensajes de texto, de dudosa moral y pérfidas metas. Recuerdo incluso, que en cierta época se podía encontrar este tipo de oraciones/maldiciones en billetes. Ay de aquellos que los recibieran!
Sin embargo hoy, después de separar los dobleces desteñidos con la tinta azul sentí la inmensa necesidad de transcribir la nota. El motivo me resulta desconocido, quizá sea la necesidad de calcar digitalmente los trazos de la belleza más pura de los sentimientos.



'El amor es un misterio, como los caracteres bajo los asteriscos de una contraseña. Quién sabe su significado, llegará donde otros no.

Llegué hace media hora, muerto de frío y con la ropa mojada, cansado. Muy cansado. La batería de mi celular murió anoche, fue una tortura constante mirar la pantalla negra esperando que hubiese un mensaje tuyo.
Yo, no tengo palabras.
Creo que a veces te las dejo todas, y me quedo vacío y con un silencio blanco en la cabeza, esperando encontrar un adjetivo, un sustantivo o un verbo (sinónimo de amar) que te haga comprender de otra manera cómo es que te quiero.
Ayer estaba sentado en un bar, se llama Barcelona, es un lugar cualquiera, quizá lo más lindo que tiene sea el nombre. Recibí un mensaje tuyo mientras miraba cómo la lluvia golpeaba los cristales, y recordé una frase que se me ocurrió hace mucho y le dije inmerecidamente a otra persona.

Lejos, es todo lugar donde no estás.

Desde ayer te pertenece.
Son estas ganas de verte, de estar.. de tenerte cerca, de ser tu compañía callada. Es esta sensación de encontrar en canciones significados para vos. Es este recuerdo inquieto de ver tu boca entreabrirse y suspirar, de tus pupilas besando mis ojos. 
Es tu risa.
Es tu silencio que ahora ya no niega, sino que me regala cosas nuevas. Es tu pelo, son tus pies.
Es esta sensación deliciosa de saber que pensás en mi, de que ya no sos un asterisco imposible de resolver.
Y no veo en el futuro razón o excusa para dejar de hacerlo porque hoy me hacés feliz.
No sé dónde vamos, importa acaso?
Es peligroso amarte? He quemado mis naves tantas veces que andar en bote y remar con las manos no sería nada nuevo, nada loco, porque vale la pena.
Valés todo lo que tenga que perder.
Te amo, nada nuevo, pero nunca te lo dije como ahora. Y seguramente mañana y los días que vengan después y nos encuentren o no juntos, tampoco.'



Como dije antes, no sé qué pérfida meta esconde mi corazón al transcribir esta carta. O peor aún, no sé qué pérfida meta oculta ella para mi.

5 mordidas:

Mar dijo...

Suena a inevitable, como un destino irrevocable, que hayas encontrado la carta. Cuando pasan esas cosas siempre me queda la duda de su significado, a veces parece que todo estuviera planeado.
Ayer justamente pensaba en el destino, en los segundos en que ciertas cosas pasan, y en las eternidades que separan a personas de aquello que buscan, persiguen, que quieren. Y no importa cuanto esfuerzo pongan, la imposibilidad es constante.
Estoy estudiando ética, y justamente los epicúreos tienen la postura del destino, del papel que vinimos a cumplir a este mundo. Y es sabio quien acepta ese destino y se dedica a cumplir su rol. Tal vez te interesa leer un poco sobre ellos =)
Me voy a seguir estudiando. Me toca el cristianismo *head shot* BANG

Mar dijo...

oops me ecoviqué jajaja eran los Estoicos!

Ok Jared dijo...

Jajaja! El estoicismo no es lo mío, me hace sentir emo xD
beso Mar, y gracias como siempre!

Sibila dijo...

Acabo de encontrar este texto de casualidad en el universo de los blogs. De casualidad como la carta. Salud a los que reman con las manos! Bellísimo texto!
Saludos!!

Sibila dijo...

Acabo de encontrar este texto de casualidad en el universo de los blogs. De casualidad como la carta. Salud a los que reman con las manos! Bellísimo texto!
Saludos!!

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Mordé, dale, mordé..